Chinos amenazan biodiversidad de Bolivia

La llegada de traficantes chinos de colmillos de jaguar a nuestro  país está poniendo en peligro la biodiversidad de Bolivia. Aunque este problema se detectó el 2014, no se hizo mucho por detener la indiscriminada caza de estos animales que habitan zonas específicas en Beni, Pando y Santa Cruz.

Ángela Núñez, una bióloga que hizo la denuncia asegura que hay redes que se dedican a la caza de jaguares para obtener los colmillos que luego son vendidos en hasta $us 100 la unidad.

Hasta la fecha se han detenido 16 envíos de colmillos hacia China, estos fueron interceptados en la Empresa de Correos de Bolivia (Ecobol) que inició un trabajo en coordinación con autoridades nacionales y la Policía Forestal y de Medio Ambiente Pofoma para detectar el delito.

El total de colmillos decomisados fueron 400, lo que quiere decir que para obtener ese número los cazadores tuvieron que eliminar a 100 jaguares, una cifra que debería alarmar a quienes tienen como responsabilidad preservar las especies de las reservas naturales de Bolivia.

Los traficantes identificados como ciudadanos chinos, recurren a las redes sociales para obtener los colmillos, pero también publicitan avisos en radiodifusoras locales para comprar los colmillos.

El jaguar es el felino más grande de América y Bolivia. Espera el crepúsculo para salir como una sombra de su guarida, trepa árboles, es un excelente nadador y posee colmillos poderosos con los que puede atravesar hasta el caparazón de una tortuga o el cráneo de sus presas; empero, hoy, ninguna de esas cualidades naturales le sirven frente a traficantes que acopian y ofertan sus colmillos y pieles en mercados del continente asiático.

El otorongo, yaguareté, tigre o pintado, como también se conoce a la Panthera onca (nombre científico) es considerado un “verdadero sabio y protector” por los pueblos amazónicos. Cada 21 de diciembre y durante cinco días, los indígenas se internan al bosque en busca del “espíritu del jaguar”, con el que pueden predecir el futuro, según sus creencias.

No obstante, existen otros pobladores que, pagados por traficantes, salen en su búsqueda para cazarlo y obtener sus colmillos para enviarlos desde Beni a Santa Cruz y La Paz, para luego, a través de la Empresa de Correos de Bolivia (Ecobol), trasladarlos hasta China.

El jaguar boliviano que habita en los bosques de Pando, Beni, Santa Cruz, La Paz, Cochabamba, Chuquisaca y Tarija está en situación “vulnerable” y podría pasar al nivel de “peligro” debido a su caza y el tráfico de sus colmillos.

DECRETO

El imponente felino está protegido por el Decreto Supremo 25458, del 8 de marzo de 1997, que declara la veda general e indefinida contra el acoso, la captura, el acopio y acondicionamiento de animales silvestres y colecta de plantas silvestres y sus productos derivados como cueros, pieles y otros.

La tenencia, manejo y tráfico ilegal de especies de la biodiversidad tienen sanción penal, según el artículo 383 de la Constitución Política de Bolivia.

ANTECEDENTES

En mayo de 2016 el ciudadano chino Jianfang Xiao de 29 años de edad fue atrapado en un operativo realizado por los Guardaparques del Parque Madidi y de la Reserva de la Biósfera Pilón Lajas en conjunto con la Policía de Rurrenabaque. Un guardaparque hizo de agente encubierto y los policías pudieron atrapar al traficante en posesión de 7 colmillos de jaguar, quién había puesto un aviso en una radio local ofreciendo $Us 100 por cada colmillo.

Ese no fue primer caso en la región, sino que Yan Yixing, otro chino fue capturado en diciembre de 2014 en posesión de colmillos, cueros de serpientes, astas de ciervos, dos cabezas de felinos disecadas y con evidencia en su computadora portátil de tráfico de partes de animales silvestres. Si bien las autoridades de la Dirección General de Biodiversidad y Áreas Protegidas denunciaron el crimen, los fiscales y jueces le restaron importancia a este caso seguramente por ser un caso ambiental y el traficante fue liberado.

DATOS

Al igual que el marfil proveniente de los colmillos de elefantes, los colmillos y pieles de felinos como el jaguar y el puma son apreciados en la China como símbolo de status social y de poder económico y los chinos están dispuestos a pagar altas sumas de dinero por cada una de estas piezas cuyo valor puede ascender hasta los $us. 5000 en la China. (Ecoportal y Cabildeo)


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