Morales luce la economía de Bolivia y opositores le enrostran el referendo (Resumen)

El presidente Evo Morales entregó el lunes a Bolivia un informe detallado en cifras, oficiales y tomadas de organismos multilaterales, de los logros de su administración en 12 años, y la oposición, que movió caceroleos en los barrios ricos de La Paz y Santa Cruz en el momento de mayor expansión de la economía, le mechó críticas por no hablar de un referendo.

    En el umbral del año 13 de gobierno consecutivo desde 2006, Morales dijo, durante una alocución de 2 horas, que el Producto Interno Bruto (PIB) boliviano, de poco menos de 38.000 millones de dólares en 2017, se situará por encima de los 40.000 millones de dólares este año, es decir 5 veces más que en 2005 cuando asumió un país en crisis sumido en el sótano de las comparaciones económicas regionales.

    Cultivador de frutas, hortalizas y coca hasta 1998, cuando los cocaleros del Chapare lo llevaron a política, celebró que la agricultura haya sido el motor de la economía en 2017 y no, necesariamente, las tradicionales ventas de hidrocarburos y minerales.

    El mandatario que centró su discurso en los guarismos inobjetables de la economía boliviana, anunció  haber conseguido el insaciable mercado de China para las colocaciones bolivianas de café, carne de vacuno, soja, y quinua.

    Aplaudido por el grueso del Legislativo boliviano y unos 200.000 indígenas simpatizantes en las afueras del edificio, el Presidente celebró que el PIB  nacional se haya expandido el año pasado más de 4% (unos 1.500 millones de dólares respecto del total  de ingresos nacionales en 2016 ) y el per cápita se situara en los 3.400 dólares.

     Subrayó, asimismo, que los precios hayan subido el año pasado nada más que 2,7%.

    Al tiempo de precisar que la deuda multi y bilateral boliviana no llega al 25% del PIB, la mitad de lo que limitan los organismos de financiamiento internacional, representó que desde que asumió las riendas de Bolivia 3,3 millones de sus compatriotas salieron de la pobreza y pasaron a engrosar la clase media, ahora de 6,5 millones de habitantes, 58% de la población boliviana.

    Como deducción de tal dato celebró que la pobreza extrema haya bajado en 12 años  de 32,2 a 17,9% y que la tasa boliviana de desempleo sea la más baja de la región, 4,8% de una Población Económica de 6,5 millones.

    Lo propio, que los ahorros del público en el sistema financiero nacional crecieran 495% desde 2006, y que los créditos se expandieran 460% en los 12 años de su gobierno.

    Dijo que el crecimiento de los ingresos que generó la  agricultura se fundó, entre las causas principales, en que 1,6 millones de bolivianos se beneficiaran con la dotación de agua para consumo humano y para el riego, además de 160.000 asentados en zonas casi desérticas a las que se benefició con agua de pozo.

    Relievó que su administración mandó a construir, en los últimos 12 años, al menos 5.000 km de carreteras modernas, además de 1.032 establecimientos de salud nuevos y que la generación de energía eléctrica en Bolivia sea, a 2017, de 2.000 megavatios (MW), 130% más que en 2005.

    "Somos el Estado más fuerte de toda la región y el que más ha crecido en los últimos años en Bolivia y Sudamérica, ahora gozamos de estabilidad económica que es ejemplo en el mundo", proclamó.

    La oposición que encendió protestas pacíficas de diversa envergadura en 6 de las 10 ciudades capitales del país, que viene de abrochar un contrato con Brasil para venderle 700.000 toneladas anuales de urea, de su novísima planta de Bulo Bulo, en el centroeste de Bolivia, centró sus comentarios en la decisión de Morales de postularse a la Presidencia en las elecciones de fines de 2019.

    "Su discurso ignoró el sentimiento de defensa del 21F que se expande en todo el país", dijo el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costa.

    Su más reciente opositor y exaliado, Waldo Albarracín, rector de la universidad fiscal de La Paz, dijo que el mensaje presidencial careció de "autocrítica".

    Y el expresidente conservador, Jorge Quiroga (2001-02), declaró que "Evo cumple la parte de la Constitución Política que le conviene, y viola la CPE sobre la reelección y desconoce el referendo".

    La prensa boliviana reportó manifestaciones también en las ciudades de Tarija, Sucre y Potosí contra la decisión electoral de Morales, como así caceroleos principalmente en la barriada exclusiva de Calacoto, sur, La Paz, donde abarrotados supermercados atendieron a los consumidores,  "normalmente", según un empleado preguntado por la ABI.
Cc/                     ABI


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